El Plain Language Movement (PLM) designa un movimiento que propone usar un discurso claro y simple, por ejemplo, en los textos jurídicos y médicos. Es decir, insta a desambiguar el discurso complejo.
El PLM sugiere lo siguiente:
• Evitar elementos redundantes, los cuales son muy frecuentes en inglés, como:
Se debe elegir el vocablo más amplio, el que comprenda los sentidos del conjunto, es decir, un término comprensivo que abarque el sentido de los otros.
La solución es reemplazar “-said” con el pronombre demostrativo apropiado, o dejarlo sin traducir si el contexto es comprensible, y traducir los demás deícticos según su referencia anafórica o catafórica.
• Prestar atención a la uniformidad de los términos. La uniformidad o consistency es un elemento necesario para la buena comprensión de un texto. Se recomienda evitar las variaciones innecesarias.
• Evitar calcar el uso de la puntuación del idioma fuente: la traducción debe aplicar su propia puntuación, independientemente de la del texto original. En inglés y en español, la coma, el punto y los conectores se usan de forma distinta: por lo general, en inglés las oraciones comienzan con conector, y en español se usan oraciones compuestas y complejas con más frecuencia.
En conclusión, cuando el texto fuente presenta determinadas dificultades lingüísticas, el traductor debe intentar no trasladarlas a su lector. De este modo, el lector no necesitará que un abogado le “traduzca” el contrato escrito en su propio idioma.
Extraído de Traducción de contratos inglés-español según el plain language movement de Liliana Bernardita Mariotto