martes, 23 de agosto de 2016

Instrucciones para crear lista de tareas en Gmail

Gmail es una muy buena herramienta, pero puede ser todavía mejor si la conocemos a fondo.
Hace poco descubrí que se puede crear una lista de tareas que nos permite incluir recordatorios personales y correos electrónicos pendientes sin necesidad de instalar aplicaciones externas, buscar en nuestra agenda ni salir de la bandeja principal.

Para agregar correos electrónicos a la lista de tareas, primero tenemos que marcarlos:



Después, tenemos que ir al menú Más > Añadir a las tareas:


De este modo, aparece automáticamente la lista de tareas en la esquina inferior derecha de la pantalla. La mía, por ejemplo, se ve así:


Como ven, tengo algunas tareas ya realizadas, marcadas con un tic.
Si hacemos clic en “Correo electrónico relacionado”, se abre automáticamente el correo electrónico que tenemos pendiente.
Si hacemos clic en la flechita negra de una tarea específica, tenemos la posibilidad de agregar detalles, como la fecha de vencimiento en el calendario de Gmail y algunas notas:


Si hacemos clic en el menú Acciones, podemos ordenar las tareas por fecha de vencimiento, enviar la lista por correo electrónico o imprimirla, entre otras opciones.


Por último, si queremos abrir la lista de tareas en cualquier momento para anotar algo que se nos ocurre o ver lo que tenemos pendiente, simplemente tenemos que hacer clic sobre el logotipo de Gmail en el extremo superior izquierdo de la pantalla:




lunes, 8 de agosto de 2016

Instrucciones para crear un glosario para todas las herramientas de traducción

Estos son los pasos para crear un glosario que nos permita controlar la homogeneidad terminológica y sintáctica de un documento o una serie de documentos en Xbench.

1. Creamos un archivo de Excel. Escribimos los términos de nuestro glosario en dos columnas, sin encabezado:



2. A medida que van surgiendo nuevos términos mientras trabajamos en el proyecto, los vamos agregando en el archivo de Excel.

3. Cuando terminamos de traducir el proyecto, copiamos las dos columnas del Excel en un Documento de texto:



Este es el archivo que vamos a importar para hacer el QA en Xbench.

4. Al terminar el proyecto, abrimos Xbench e importamos el archivo que queremos revisar + el glosario como Tab-delimited Text File:



Una vez importado el glosario, ponemos Next y (esto es importante) marcamos la opción Key Terms:



Finalmente, el recuadro con las propiedades del proyecto se tiene que ver así:



De este modo, cuando hagamos el QA, vamos a poder ver cualquier inconsistencia que haya con el glosario. Eso sí, tenemos que asegurarnos de tener marcada la opción Key Term Mismatch en la pestaña con las opciones de QA:



martes, 19 de julio de 2016

Comillas altas curvas: atajos de teclado

 

Hace un tiempo que vengo lidiando con cómo poner comillas altas curvas en MemoQ, donde las predeterminadas son las francesas (angulares).


Finalmente, encontré una solución (aunque no me atrevería a decir que es LA solución): ¡atajos de teclado!

Abrir las comillas simples: Alt + 0145
Cerrar las comillas simples: Alt + 0146
Abrir las comillas dobles: Alt + 0147
Cerrar las comillas dobles: Alt + 0148


Lo bueno de estos atajos es que se pueden usar en todos los programas y plataformas, incluso en Facebook y Gmail 👌

lunes, 13 de junio de 2016

Propuesta de metodología de traducción



Recordemos que NO hay que calcar la sintaxis del idioma del que traducimos.
Esto implica, básicamente, una sola cosa: ¡animarse!
Sí, hay que animarse a despegarse del texto meta, a dar vuelta las construcciones, agregar comas, sacar palabras, reformular...
[Aunque parezca algo tan básico, noto que es el problema de muchos traductores]
Lo importante es que el texto final tenga coherencia en sí mismo, y, por supuesto, que sea agradable y claro para el lector.

viernes, 13 de mayo de 2016

Ejemplos de uso incorrecto de la coma

Mi consejo para evitar los usos incorrectos de la coma es pensar siempre en construcciones más sencillas.

A veces, los elementos oracionales pueden volverse larguísimos, y esto suele causar confusiones.
Por ejemplo, es bien sabido que "no se usa coma entre sujeto y predicado, sin embargo, es un error gramatical que se repite constantemente. Si pensamos en El perro mordió el hueso queda claro que “El perro” es el sujeto; pero en El perro marrón del vecino de al lado mordió el hueso, puede no quedar tan claro y colocarse una coma de forma incorrecta.

Veamos algunos ejemplos concretos extraídos de distintas fuentes y apliquemos este consejo:

(1)

En esta captura notamos dos usos incorrectos. Pensémoslos simplificando las construcciones:

• Coma entre sujeto y predicado:
[…] los primeros intentos de publicidad nativa, salieron a la luz […]
¿Pondríamos una coma en El perro, mordió el hueso? NO.

• Coma en la construcción comparativa:
[…] con el mismo diseño, idéntica maquetación e iguales fuentes tipográficas, que el contenido regular.
¿Pondríamos una coma en El perro es más grande, que el gato? NO.


(2)

En este caso, imitar la tonada cordobesa es el sujeto del predicado es imposible. Por eso, poner una coma entre estos dos elementos sería lo mismo que ponerla en El perro, es marrón.

(3)

En este caso, nos encontramos con una coma antes del predicativo obligatorio. Si tomamos la construcción simplificada del ejemplo (2), equivaldría a colocar una coma en El perro es, marrón.
Pensándolo así, nos damos cuenta de que no hay ninguna justificación para que esa coma esté ahí.

martes, 12 de abril de 2016

Cómo se forman las preguntas en español



La respuesta es .

La norma culta recomienda formar este tipo de preguntas colocando primero el verbo y luego el sujeto, de este modo:
“¿Está bien redactada esta pregunta?”

Sin embargo, la estructura interrogativa del español no es estricta, como sí sucede en otras lenguas, por lo que estas tres estructuras son correctas:
- “¿Está bien redactada esta pregunta?”
- “Esta pregunta ¿está bien redactada?”
- “¿Esta pregunta está bien redactada?”

Se puede consultar la Nueva gramática de la lengua española como fuente: http://aplica.rae.es/grweb/cgi-bin/v.cgi?i=OGrdttCyavtdYfRt

jueves, 17 de marzo de 2016

Anglicismos de frecuencia

¿Sabías que los anglicismos no son solo léxicos?
También existen los anglicismos de frecuencia.


Los anglicismos de frecuencia sintácticos en español consisten en el aumento del uso de ciertas construcciones sintácticas por influencia de la lengua inglesa, en la que estas estructuras aparecen con mucha más frecuencia.

Es decir, no son un calco de estructuras inglesas inexistentes en nuestro idioma sino un aumento de construcciones existentes en español, pero con una frecuencia de uso menor que en la otra lengua. Al excluir otras opciones que ofrece la lengua española, estos anglicismos suenan, por su insistencia, extraños y monótonos.


Estos son algunos casos:

• Adjetivos calificativos antepuestos al sustantivo, en lugar de pospuestos.

   Utiliza el más avanzado código…
   Existen grandes diferencias (sugerencia: existen diferencias significativas)


• Adverbios terminados en –mente, en lugar de la tendencia natural del español a modificar la acción verbal con complementos del tipo de forma/manera + adjetivo.
Que quede claro: en español, la derivación en –mente también es posible y correcta, pero su uso es mucho más moderado que en inglés.

   Difícilmente necesita… (sugerencia: es difícil que necesite…)


• Voz pasiva con ser, en lugar de la preferencia en español por la voz activa o, en todo caso, la pasiva con se. Es importante recordar que, mientras que el inglés tiende a recurrir a la estructura pasiva, la lengua española prefiere la construcción activa.

   Los conceptos son introducidos al principio (sugerencia: se introducen al principio)
   Según el comando que está siendo utilizado (sugerencia: según el comando utilizado)


• Repeticiones innecesarias o injustificadas de palabras o estructuras. En inglés se tiende a repetir los términos con más frecuencia debido a la ausencia de elementos desambiguadores como el género, a la mejor capacidad de la flexión verbal y a la pobreza del sistema deíctico. Por esto también abunda en inglés la yuxtaposición, mientras que, en español, se prefiere la subordinación o hipotaxis. El uso de secuencias paratácticas (coordinadas), entonces, resulta poco natural en nuestra lengua.


• Uso del verbo auxiliar “poder”, que se emplea a menudo para traducir las formas inglesas can, could, may y might, a pesar de que no equivale a estas en todos los contextos. Nuestra lengua suple con el subjuntivo mucho de esos usos. Es decir, lo normal en español es la omisión o la presencia de otras construcciones.

   Si no lo puede ver en la pantalla (sugerencia: si no lo ve en la pantalla)
   Podemos numerar las… (sugerencia: numeraremos las...)